Cantinflas: Cien años del creador de la más compleja tesis atómica.
Ni modo, cien años de Mario Moreno Reyes, o sea, como aquel que dice, pos ahistá. Para que después no haya confucciones, el 12 de agosto de 1911, a la brava, en la Ciudad de México nació, eso sí, unos añitos antes de la primera gorra mundial, aproisimadamente por la época de la Toma de la Ciudad Juárez, que para los malaideados no fue una pisteada con tequilitas, que como ya se sabe el tequila no tuvo inflatulencias en la creación de los chilaquiles, porque ahorita, pos no, que cuando uno viene y le dice a usted que Cantinflas trabajó en circos y que luego se metió en el cine, pos cualquiera se mete en el cine, a todo dar si tiene amistad con la señora de la taquilla, que la vieja ya no está como para echarle los perros, pero ni modo. Que si se le da un aire, así como quien dice un ventarrón, al Che Guevara, no hay que ofender, jóvenes... Lo difícil es ser inmortal mi chato, que como el nombre lo indica, o séase, hacer la valona, el sufijo “in”, que está delante del crucifijo “in-dicar”, es como estar in-apetente delante de un mole poblano, y ahí está el detalle, porque Mario Moreno Reyes, poblano como el mole, hasta el gorro y embistiendo de pelado, órale, amolado como el pueblo mexicano, se plantó como diciendo me vale madre, no me muero y está cañón, pero Cantinflas siguió sobre todo, o gabardina, vivito y coleando y escuincle eterno en blanco y negro. Porque así son los angelitos blanco y negros, que con el desmadre de las herencias, los hijos adoptivos y los defectos, pos sí, cuando pasa una centuria o como aquel que dice una penuria de átomos, citando la discursia apologenética apócrifa: “partículas indiferentes, verdad, que al rozarse vienen haciendo una fuerza que pudiéramos llamar, mas bien, porque, mire usted, son cositas pequeñísimas ¿verdad?, que una vez conjuntas es la palabra, la palabra lo dice, la apotología de la palabra, por ejemplo dinamita…" La apotología de las palabras nos sigue salvando del deshonor. O sea, a güevo. _
Fragmento de Soy un prófugo (1938) donde explica al chino Herrera su compleja teoría sobre el átomo. Un artículo escrito por Guillermo Cabrera Infante, Cantinflas, que te inflas, publicado en 1993, retrata al comediante en contexto y humanidad, virtudes y defectos.
El recuerdo de una ciudad siempre se tiñe con colores imaginarios, que son los colores de la alegría y la tristeza que alguna vez vivimos en sus calles, de sus disparates, armonías, del error y la gloria. Andar La Habana de la memoria tiene el riesgo de fabricar nuevas Habanas, mejores, peores, diferentes.
La madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República y el remedio de sus males es, sobre todo lo demás, la propagación de la cultura. - José Martí.
Dice la letra de una canción de Ramón Cabrera, cantada por el Benny Moré:
Marianao, que bonito eres Tus lindas mujeres Que dan el encanto de mar Del Wajay hasta El Almendares Tus bellos lugares Que jamas podré olvidar.
Ni Cabrera ni el Benny podían imaginar que alguna vez Marianao no estaría más entre El Wajay y El Almendares. De hecho, la parte más conocida mundialmente del viejo municipio, esa que todavía hay quien llama "la playa de Marianao" - donde Marlon Brando tocó la tumbadora de Chano Pozo - desde el año 1976 pertenece a un municipio diferente, el revolucionario municipio Playa. Buenavista, la cuna del celebérrimo Buena Vista Social Club, también se quedó fuera en el nuevo bloque municipal, como La Lisa, Colhy, Miramar, Tropicana, Cubanacán, el Acuario, La Tropical con su colindante estadio Pedro Marrero y el Parque Almendares. Como nací en el año 67, pasé mi primera década viviendo y correteando por Marianao, hasta que un día - justo el día de mi cumpleaños - amanecí en Playa. Pero como las raíces son las raíces, pocos años más tarde, con apenas 16, mi familia permutó para la zona que, aún hoy, persiste en llamarse Marianao.
En Marianao La vida se ve Se ve de color de rosa Y cada vez que miras tu ves Una mujer hermosa.
Ni tan color de rosa, por cierto, pero al menos quedan el Obelisco, la Liga contra la Ceguera, San Alejandro y el Anfiteatro para defender la tradición marianense.
Premio Blog Creado en Libertad, entregado por Opinión Cubana.
1 comentario:
Fisicamente no se te parece Cantinflas a Che Guevara? Yo los veo igualitos...
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