domingo, julio 17, 2011

Un chigüire bastante sensato.

Lo encontré gracias a un enlace en Facebook de Alexis Romay, el propietario de ese blog tan bien condimentado que es Belascoaín y Neptuno. Le comenté con entusiasmo y me respondió: “Claro que tiene que gustarte, si El Chigüire Bipolar es como un Guamá venezolano…”

No dejaba de tener razón, pues de la misma manera en que la sátira de Alén Lauzán divierte a los cubanos que frecuentamos la publicación, con todos sus suplementos paródicos, también El Chigüire Bipolar azota sin escrúpulos a todo aquello risible o ridículo de la política venezolana. Y como que la realidad de ambos países hoy día se muestra dramáticamente entrelazada, no pocas veces las bromas se extienden hasta locaciones habaneras, con el protagonismo indiscutible de nuestros honorables dirigentes.

Chigüire es un roedor que habita en Venezuela, el roedor más grande del mundo. Conocido también como capibara o carpincho roedor, no podía tener un aspecto más simpático a la vez que pendenciero y bastante asquerosito. Y este otro chigüire, el de la red, es además bipolar, con lo cual parece además asumir también la dudosa cualidad de no estar completamente bien de la cabeza; eso sí, con un resultado conceptual desbordante de sensatez.

Venezuela cuenta con una tradición muy especial del humor y la sátira. Entre sus más grandes exponentes está el gran Aquiles Nazoa, un poeta con rico sentido del humor que, en épocas en que reinaba la prensa plana, publicaba en espacios como El Nacional y El Morrocoy Azul. Nazoa, muy ligado a Cuba en aquellos tiempos de utopía verdeolivo, vivió un año en La Habana y allí dirigió la revista Zig-Zag. Con todo y las diferencias de contexto, de alguna manera siento que este Chigüire lleva en sus genes algo de aquellas maravillosas jocosidades de Aquiles Nazoa.

Sus falsos artículos noticiosos brillan por su frescura narrativa, por su insólita imaginación y por el discurso evidentemente desalineado de trincheras. Lo mismo se le da cuje a Chávez que a la familia de María Corina, una de las más destacadas opositoras al régimen. Obviamente el material que ofrece el chavismo da para mucho más, con lo cual no dudo que en algún momento el gobierno venezolano, que aprende rápido las lecciones castristas, termine por acusar a El Chigüire Bipolar de ser un cobarde roedor, un carpincho mercenario pagado por el imperialismo yanqui.
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